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MARTES DE CENIZA

"BAILES DE SALÓN"

"BAILES DE SALÓN"

 

El tango no tenía razón.

 

Veinte años son suficientes para olvidar.

El recuerdo y su necesidad se enmarañan en una nebulosa

de jirones rotos,

mezclas imposibles,

confusas,

que convierten viejas realidades

en boleros,

lo que fue

y lo que quisimos que fuera.

 

Tengo constancia de haberte amado

con la intensidad de un diluvio

y una noche interminable.

 

Pero ya no me importa.

 

Me duele el tiempo que me falta.

 

La melancolía dejó de ser

una princesa descalza con la melena al viento,

pereció de romanticismo.

 

Disculpa símbolo

si ya no te necesito,

cumplí años,

ya sabes,

he de tener los pies calientes

y el corazón apacible

de una vieja comadre.

 

Necesito llevarme bien conmigo misma,

el viaje no es fácil y estamos solas.

 

Puede

que un día no muy lejano

ni siquiera recuerde tu nombre,

la sombra azulada del viento

en tu mirada.

 

Ocurrirá lo mismo

pero a la inversa.

Sucederá lo inevitable.

 

Que cómo yo te habré recordado,

hasta el final,

ya sin dolor,

ni siquiera con pena

o restos de la marea mística

con la que amamos...

 

Nadie lo hará.

 

5 comentarios

nK -

Me encanta sumergirme en tus versos y desear no regresar. Dejarme balancear, deslizándome, ser una ola que arriba a tus orillas. Gracias, gracias... Siempre gracias. Me encanta.

Rubén L. -

Nos vamos haciendo mayores... y mejores... eso se nota en tus poemas... quién iba a decirnos que escribiríamos sobre veinte años atrás... Cómo decía Gil de Biedma: "Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde"

cadenadeochos.blogspot.com -

"que convierten viejas realidades
en boleros,
lo que fue
y lo que quisimos que fuera."
Preciosa manera de decir una verdad de esas que en el amor duelen...

Kira -

Me gusta tu poesía porque la entiendo, porque le pongo rostro y me recuerda algo, a alguien, a cualquiera, porque son versos tan accesibles como tú

Carmen Frías -

Por fin tu poesía que regresa como esos refugios de montaña a los que siempre se vuelve... es un gusto reencontrarse con tus versos.