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ANNE TYLER

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Estadounidense, de Minneapolis, setenta y dos años, bibliotecaria, experta en literatura rusa,  la hija mayor y única mujer entre cuatro hermanos.  

Yo no solía leer bestsellers, ni solía gustarme la literatura norteamericana.  Tengo vicios adquiridos.  Y los vicios lectores suelen ser radicales.

Me dí de bruces con su "Reunión en el restaurante Nostalgia" (1982), y descubrí a una narradora experta, ágil, que domina bien la descripción de personajes y ambientes, configurándolos de tal manera que los vas imaginando dentro de un largometraje, con sus hábitos, sus tics y sus manías, esa delicada manera de ser imperfectos, adorables, extremos... me resultó amena, interesante, fuera de lo común.  

Recrea de un modo extraordinario la sociedad americana de entre los años 50-70, esa que tantas veces hemos visto reflejada en anuncios, películas, símbolos, y lo hace de una manera que parece sencilla, pero no lo es, al final de la historia no te atreves a juzgar, los personajes van mutando a lo largo de la trama, se convierten en alguien que podríamos ser cualquiera, tienen un poco de todos y todos tenemos algo suyo, se han analizado con profundidad para llegar al lector de la única forma que los hará eternos: a través del alma.

Acabo de terminar "Ejercicios respiratorios" (1988), una novela de Anne Tyler galardonada con el premio Pulitzer que discurre prácticamente dentro de un coche en un viaje de ida y vuelta, durante un día, para asistir al funeral de un amigo.  Casi se hace tediosa.  Digo casi. Si no es la primera vez que lees a la autora adivinas que en algún rincón hay una caja sorpresa, o cientos de cajitas repartidas a lo ancho y largo de la narración, colocadas estratégicamente para romper cualquier acecho de monotonía.  Así es. "Ejercicios respiratorios" es analizar las relaciones de pareja, todas confluyen en algunos aspectos, con sus roles y sus vueltas de tuerca, el tránsito de los años, las esperanzas desmedidas porque desde el principio fueron imposibles, los hijos y su independencia...  es mirarnos al espejo, inquietarnos al descubrir en Ira y Maggie Moran defectos que pueden resultarnos familiares, comprender que lo anodino nunca lo es, que las familias guardan secretos, silencios, verdades a gritos en cualquier parte del mundo y detrás de cada puerta...

Desarrollar una literatura comercial pero identitaria, de masas y al mismo tiempo de seres, ficticia y tan absolutamente real... no debe ser fácil.

Anne Tyler es autora de "El turista accidental" (1985), cuya versión cinematográfica protagonizara William Hurt.  Escribe a mano, pasa el texto a ordenador y se graba leyendo para repasar la transcripción.  Ajena al mundo mediático, rara vez concede una entrevista.

Su última obra "El hombre que dijo adiós" (2012) es su novela número diecinueve.

Una vez que la descubres cómo no seguir conociéndola, imposible ignorarla.

 

04/11/2013 10:10 Puri Novella Enlace permanente. sin tema

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