Blogia
MARTES DE CENIZA

HABLAR SOLOS

HABLAR SOLOS

Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977) es hijo de músicos argentinos exiliados que a los catorce años se instaló en Granada donde terminó licenciándose en Filología Hispánica.

Debuta como relatista, su primera novela, "Bariloche", resulta finalista del Premio Herralde.  Con "El viajero del siglo" (2009) obtiene el Premio de la Crítica y el Alfaguara.

Guionista de tiras cómicas en el diario "Ideal" de Granada Neuman es un artista global, de los que son capaces de crear un Universo propio y mantenerlo, de los que parece que no están pero resultan imprescindibles.  La revista británica "Granta" lo incluye entre los 22 mejores narradores jóvenes en español. Roberto Bolaño dijo de él que estaba "tocado por la gracia" y que "escribe lo que escriben los poetas verdaderos".  Ahí es nada.

Yo no había leído nunca a Neuman, me abruma tanta perfección y tan reconocida, y en la mayoría de los casos debo aceptar las evidencias y rendirme ante lo inapelable, como ahora.

Me sonaba de haber saltado en Internet de página en página literaria, había leído algo de su poesía perfecta, y otra joven poeta inigualable cuyo blog dejó de existir y a la que tristemente le he perdido la pista, Paula Álvarez Carnero (Orense, 1973), también lo recomendaba... la eclosión debió ser poco más tarde.  Y es ahora cuando me topo con el autor en librerías y bibliotecas, aquí y allá, referencia permanente, y será por algo, me digo, tiene que ser por algo... y me pongo a leer un librito que se titula "Hablar solos" (2012) y que vertebra las miserias de una familia tocada por la enfermedad de uno de ellos de una manera única, literariamente impecable.  Los monólogos, cada uno con su equipaje y en su momento circunstancial, de Lito, Elena y Mario no tienen desperdicio, configuran un permanente espejo para la conciencia de cualquiera, para la vida y la muerte de cualquiera.  Cuidado con las arenas movedizas, no son sólo problema de quienes las pisan, están por todas partes.

"Criar a un niño y cuidar a un enfermo tienen eso en común: ambas tareas te demandan una energía que en realidad no es tuya. Te la infunden ellos mismos, su ansioso amor, su miedo expectante. Y la reclaman de tí como olfateando carne fresca. A veces tengo la sensación de que la maternidad es un agujero negro. Nunca basta lo que introduces ni sabes a dónde va a parar. Otras veces, en cambio,me siento una vampira que se alimenta de su propio hijo. Que consume su entusiasmo para seguir creyendo en la vida."

La novela hace contínuas referencias al hallazgo de los fragmentos literarios que te llegan a las manos cuando más los necesitas, los libros que te encuentran porque detectan la pena, la necesidad, la urgencia... como animales bien adiestrados buscando una caricia; alguna vez he sentido lo mismo, quizás porque todo está en las palabras, todo está escrito, sólo hay que saber buscar... 

"Hablar solos" es la crónica del afecto y sus caras, todo es poliédrico, nos desconocemos en profundidad mientras tratamos de sobrevivir a nuestras inmundicias.

"Hablar solos" es un libro pequeño, una historia pequeña, un lujo inteligente.

1 comentario

mibibliotecasevallenando -

Apuntado!