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MARTES DE CENIZA

"EL PAIS DE LAS MUJERES"

"EL PAIS DE LAS MUJERES"

Puedo decir que leer "La Mujer Habitada" me cambió la vida, o su concepto, y "El País bajo mi piel" me hizo comprender y admirar más y mejor la trayectoria de esta escritora nicaragüense , militante revolucionaria del Frente Sandinista de Liberación Nacional, mujer poeta, mujer reivindicativa, mujer por encima de todas las cosas.

En mi último cumpleaños me regalaron varios bolsos (bien te conocen quienes te quieren) y varios libros.  Entre ellos, Garchi apareció con "El País de las mujeres" y la certeza absoluta de que esa historia iba a conquistarme.  Cumplir irremediablemente 40 años y rodearte de gente de gran tamaño interior no deja de ser una fortuna que si viene acompañada de buenos libros mejor que mejor.

Este lo es, es un libro entrañable, conmovedor, apoteósico, femenino y feminista, bien escrito, bien soñado... totalmente Universo Belli.  Un país imaginario gobernado sólo por mujeres.  Nada está tan lejos de la realidad como parece.  Aunque pudiera ser nunca sería.  No lo permitirían.  No lo permitiríamos.  Ni siquiera nosotras.

Es una hermosura, me sale decirlo así, una historia preciosa, flor de temporada, en la que aletea siempre la amenaza de lo quebradizo.  Demasiado bonito para ser verdad, siquiera una verdad de novela, demasiado social, prometedor, comunitario... demasiado libre cuando todos nos acostumbramos a vivir entre límites y clichés.

"El País de las Mujeres" es un capricho de quien quiere y puede contar las cosas de una manera determinada, conociendo los resortes, los personajes, las palabras justas.  Es un autoregalo, y una exposición delicada, curiosa, divertida y ágil de lo que pudo haber sido y no fue.  De cómo son los gobiernos en cualquier parte de cualquier mundo, imaginado o no, y de cómo nos dejamos gobernar en silencio.

Gracias a Gioconda Belli por su historia, y a Garchi por habérmela traído hasta las manos.

"BIENES INVENTARIABLES"

"BIENES INVENTARIABLES"

  ...Ir contando los años por tránsitos de trajes,

por memorias zurcidas..." ("Domingo"-Jose Manuel Caballero Bonald)

 

 

Me desespera la lluvia tanto

como el ruido de los tranvías

y los teléfonos que no dejan de sonar.

 

Con los años

me he vuelto maniática

y piso a conciencia

el dibujo de algunas baldosas.

 

Cuento las cartas que no recibo,

los abrazos que no siento,

las noches interminables

sucediéndose despacio

como un grifo mal cerrado.

 

No uso tacones

ni hilo dental.

Trato de ser políticamente correcta

sin conseguirlo,

me pierde esta boca

paridora de palabras

en la que nunca entran moscas.

 

Creo que cada día puede ser nuevo,

con ventanas al mar

y sol de mediodía,

a pesar de las ausencias,

de la memoria

y del miedo.

 

Mi casa se parece

a una casa de pájaros,

a un nido de cigüeñas,

a un barco de papel.

A veces es de paja

y otras veces de barro.

A veces vuela.

Pero siempre me sujeta.

 

Me esperan.

Mi gente es mía.

 

Hacer balance

es perjudicial para la salud.

Me limito a inventariar

en el trastero de las emociones perdidas

aquello con lo que cuento.

 

Sumo poco,

resto demasiado.

 

Obtengo lo que soy.

 

GABRIEL CELAYA

GABRIEL CELAYA

La Diputación foral de Guipúzcoa tiene una página dedicada a la persona y obra de este poeta, nacido en Hernani en 1911 y muerto en Madrid en 1991.  Se cumple pues el centenario de su nacimiento, y qué mejor que una reproducción de las palabras de este testigo y partícipe de la generación del 27, que nos dejó aquella célebre frase: "La poesía es un instrumento, entre otros, para transformar el mundo".

Por cierto, Amparo Gastón, Amparitxu, fue su compañera incondicional, sin ella, la obra de Celaya sería diferente.

 

Cuadernos de poesía Norte

Norte "En octubre de 1946 (el 8 de octubre, fecha importante para mí) conocí a Amparitxu Gastón. Nos entendimos enseguida; nos quisimos muy pronto; y esto fue para mí la resurrección. Salía, con su ayuda y su apoyo, del mundo elucubrante de TENTATIVAS a la difícil y sabrosa realidad. Y así, sin pensarlo demasiado, decidimos fundar una colección de poesía: NORTE. Y montamos una pequeña oficina en un rincón de la Parte Vieja donostiarra: Juan de Bilbao, 4, 3º.

NORTE, según pensábamos Amparitxu y yo en aquel momento, debía ser un puente tendido por encima de la "poesía oficial" hacia los entonces olvidados poetas del 27, hacia la España peregrina, y hacia la poesía europea de la que el autarquismo cultural, y la dificultad de hacerse con libros extranjeros, nos tenía separados desde el fin de nuestra guerra. Por eso publicamos, entre los extranjeros, a Rilke, Rimbaud, Blake, Eluard, Lanza del Vasto, Sereni, Mario Luzi etc. Y entre los españoles, a Leopoldo de Luis, Labordeta, Cela, Cremer, Bleiberg, Ricardo Molina y otros. Lo que nosotros queríamos era romper un cerco: El estúpido cerco de la "poesía oficial". Y si después, con las visitas de Virgilio Garrote, Jorge Semprún, Eugenio de Nora y Blas de Otero, fuimos convirtiéndonos en uno de los primeros nidos de la "poesía social" fue porque el desarrollo de nuestra poesía así lo demandaba."

(De "Historia de mis libros")

UN CUENTO CHINO

UN CUENTO CHINO

Sebastian Borensztein, Ricardo Darín y Huang Sheng Huang consiguen, el primero como director y el resto como actores principales, contarnos exactamente la historia que querían contar, accionando los resortes adecuados, utilizando en su justa medida la comedia, la sorpresa, la ironía y el azar para elaborar un mensaje diáfano, enternecedor, ameno, pero no por ello menos directo al corazón.

Personajes abocados a la soledad, condicionados por un pasado que nunca deja de serlo, que los cubre de miedos y de prejuicios, arrinconándolos.  Nos recomienda el director que nos situemos ante la película como ante un cuento o una leyenda, y es fácil, aparentemente una historia sin complicaciones, con una linea argumental basada en un problema momentáneo, en algo que ocurre del mismo modo que termina y a otra cosa, a seguir en sus puestos.  Pero nada queda igual.

Después de los primeros planos de Ricardo Darín, que acoge en su casa a un chino que se ha perdido, que no habla nada de castellano y que sufrió un terrible accidente a causa de una vaca que cayó del cielo (basado en hechos reales), nada queda intacto.  Esa mirada de revolucionario cansado, que tanto puede cambiar de Kamtchatka a El secreto de sus ojos o a Luna de Avellaneda nos transporta directamente a la autenticidad de lo que estamos viendo, es cine.

Las salas Renoir en Zaragoza se dedican a la proyección de esas películas nada comerciales que no empapelan la ciudad con sus carteles, pero que cuentan con un público fiel, dispuesto a arriesgar y a dejarse atrapar por historias en apariencia pequeñas, sin ruido, que abren la caja de sus vientos y nos convierten en apasionados cinéfilos.

"Un cuento chino" es, en palabras de su director, totalmente confirmadas después de habernos sentado a verla, una película carismática que conecta con el público.

DE NUEVO GOPEGUI

DE NUEVO GOPEGUI

Belén Gopegui (Madrid,1963), una de las personas de las que no hace falta que vuelva a declararme (ya lo he hecho en estas páginas en otras ocasiones) fan incondicional, estuvo el jueves pasado en Zaragoza para presentar su última novela "Acceso no autorizado", una trama política muy acorde con los tiempos que nos toca vivir.  Algunos críticos ya la tachan de oportunista, incluso de no ser "sutil" (una de las grandes ventajas de leer a Gopegui, al menos para mí, es que pone el asado sobre la mesa sin preámbulos ni aperitivos, y hay que comérselo)... puede que todo eso sea cierto, o no, algunas de las cosas que tiene ser fan de alguien que narra como nadie más en este momento, es que compras a ciegas lo que te proponga, y aún sin leerlo sabes no sólo que te va a gustar, sino que lo defenderás con toda la lealtad posible.

Os dejo la entrevista que Daniel Monserrat le hizo para El periódico de Aragón y prometo escribir la reseña del libro en su momento.  Es su séptima novela, yo prefiero los números pares, pero seguro que este será un siete afortuando.

 

Belén Gopegui: "Los políticos no leen; como mucho, resúmenes"

La escritora madrileña presentó ayer ´Acceso no autorizado´, editado por Mondadori, en la librería Cálamo.

No les llama por su nombre, pero en Acceso no autorizado (Mondadori) hay un presidente que entró de una manera justa, con una idea de país, que en ocho años ha desmontado "rendido ante los poderes fácticos, pasando a ser un líder populista". A su lado una vicepresidenta, la protagonista de la novela, vencida por un hacker que entra en su ordenador. Y, tampoco podía faltar, un político "duro, oportunista y muy sibilino que es el próximo aspirante a gobernar el país". Todos ellos sufren, padecen o disfrutan "la soledad y la violencia del poder" en un thriller informático que ayer presentó su autora, Belén Gopegui en la librería Cálamo de Zaragoza, acompañada de Antón Castro.

La novela, que su propia autora definió como "dickesiana", es una manera de denunciar la crisis de valores en la que está sumida la sociedad "y la clase política, que nunca dicen la verdad de lo que hacen", asegura Gopegui, que, para dar énfasis a este aspecto ha jugado con la verosimilitud: "En mis anteriores novelas buscaba romper, introducir elementos nuevos, para que se notara que era una novela y no un libro que hablaba de mí, pero en esta, para conseguir lo mismo he utilizado la verosimilitud --aseveró Gopegui--, es decir, ¿por qué no puede haber un político que cuente la verdad y asuma los errores? Que no lo haya habido hasta ahora no quiere decir que no pueda haber alguien que no actúe siempre pensando en sus intereses".

 Además, Gopegui, en el inicio de la novela, juega de alguna manera con lo que sabe el lector: "Cuando la vicepresidenta llega a casa, enciende el ordenador y se da de bruces con alguien que está hackeando su ordenador, he querido escribir como si estuviéramos mirando por encima del hombro, tratando de descifrar sus claves secretas, porque en ese momento, el lector no sabe quién es el hacker ni que pretende".

Uno de los personajes que peor parado sale de la novela es el ministro, un hombre muy sibilino y casi sin escrúpulos: "Todo lo que hace en la novela es ficticio, pero a mí me aterra más lo que hizo de verdad Rubalcaba. Un hombre que era ministro de Interior cuando todo el asunto de los GAL y nunca ha hecho un desmentido de aquello", aseveró Gopegui, antes de responder a la pregunta esperada. ¿Qué opina Teresa Fernández de la Vega del libro? "Nunca he tenido trato con ella, sé que le llegó un libro porque se lo regaló la editorial, pero no sé más... Aunque, creo que los políticos no leen; como mucho le encargan a alguien que le hagan un resumen si es que aparecen ellos", denunció Gopegui antes de explicar que para escribir el libro tuvo que documentarse: "Por ejemplo, sí hablé con gente que la conoce y que me ha podido dar información".

Por su parte, el escritor y periodista Antón Castro destacó de la novela "el reflejo de la contemporaneidad que muchas veces asusta si te das cuenta que se escribió hace cuatro años y que cuenta las cosas que están pasando hoy" antes de señalar que es un libro "fundamental para entender lo que esta pasando ahora mismo en este país. Quizá es el momento de que alguien reconozca el por qué de los malos resultados electorales, algo que tiene explicación en este Acceso no autorizado".

 

 

 

AMARILLO

AMARILLO

"Amarillo" es una narración escrita por Félix Romeo en 2008 y publicada por Plot.

Félix Romeo es Zaragozano, del Barrio de Las Fuentes (donde centra e inspira muchas de sus historias), nacido en 1968.  Fue becario en la Residencia de Estudiantes de Madrid y tiene una columna semanal en "Heraldo de Aragón".  Wikipedia dice que además de escritor, crítico y traductor, es agitador cultural... yo no lo suscribo porque no sé muy bien qué quiere decir con eso.  Suena raro, me lo imagino como un barman experimentado fabricando cócteles insospechados.

Félix Romeo fue insumiso encarcelado, y amigo de Chusé Izuel y Bizén Ibarra, con quienes convivió en Barcelona.   A Chusé Izuel lo catalogan como escritor maldito desencantado de la vida, no sé, demasiado cargo titular para alguien tan joven... a pesar de que se suicidase con veinticuatro años, lanzándose al vacío desde una ventana de ese piso barcelonés que compartían.  No había superado una ruptura sentimental, eso, sumado a todas las pistas que Romeo desgrana en "Amarillo" nos presentan la crónica de un suicidio que había que escribir, para dejar al aire algunas heridas que no terminaban de cicatrizar, para ponerle nombre a los recuerdos, y hablar de los sentimientos y de las emociones desde el privilegiado lugar de la amistad.  El autor intercala fragmentos de cartas, de relatos escritos y publicados por Izuel, cronología de los momentos vividos... para desnudar ante todos los daños colaterales, escondidos a veces en callejones sin salida, producidos por una muerte incomprensible que te saquea los bolsillos del alma. 

Este es un libro sobre el crimen perfecto. Sobre la memoria,sobre la imposibilidad de recordar, Sobre la imposibilidad de
escribir libros sobre la vida que sean reales. Sobre las cuatro cosas que recuerdo de ti. Sobre todo es un libro sobre las mil cosas que no recuerdo de ti y sobre las mil cosas que ignoro de ti, y quiero seguir ignorando.Todo empieza con una pregunta: ¿cómo no me di cuenta de que te ibas a suicidar? De esta pregunta sale otra pregunta:¿por qué tu muerte me produjo un alivio tan grande? De estapregunta sale otra pregunta: ¿soy responsable de tu muerte?
Y de esta pregunta sale una última pregunta: ¿por qué desdehace años arrastro una terrible sensación de culpa por tu muerte?
  
Esta es la contraportada de un libro que consigue emocionar, intenso, respetuoso, diáfano y sin adornos, sin contemplaciones, en esa linea de contar las cosas sin ambages que tiene Félix Romeo ("Dibujos Animados", Anagrama, 2001) y que puede gustarnos más o convencernos menos, pero que responde a un estilo particular, a un terreno privado en el que, al introducirnos, corremos el atrayente peligro de la sorpresa inesperada, esa que nunca nos dejará pasivos.  En cualquier caso no es este un libro cualquiera en su trayectoria, posiblemente ninguno lo sea, pero "Amarillo" menos, porque es mucho más que una necesidad de contar eligiendo con exactitud la manera de contarlo.
  
Es una despedida.  Y un para siempre conmigo.

 

 

COMO LA PIEL DE UN SUSPIRO

COMO LA PIEL DE UN SUSPIRO

“Porque todo se fue noctambuladamente triste

 no quiero en la palabra venenos ni piedades”

(“Praxis”-Vicente Presa)

 

Una historia frágil

como la piel de un suspiro.

 

Ese es el resumen.

 

La respuesta

que tus ojos

noctambuladamente tristes

no quieren escuchar.

 

Sabías que con el deseo no basta,

las inclemencias del tiempo lo consumen,

la enfermedad,

los acuerdos firmados,

el futuro,

son algunos de sus peores enemigos.

 

Desear que las cosas salgan bien

no es suficiente,

cerramos los ojos y nada se ha movido,

no cobran vida los duendes

que cosen zapatos

ni brotan de la ceniza

flores azules.

 

Hay que nadar contracorriente.

Aterrizar en barbecho,

comprender que la lluvia termina

cuando se abre un paraguas

o cuando esperamos

sabiendo que el otro

ya no vendrá,

porque es tarde,

y siempre queda alguien,

en alguna parte,

que te aguanta,

que permitirá tu tristeza

como permite que la lluvia azote sus cristales,

momentáneamente.

 

Nunca pudimos volar.

El vértigo nos mordió en los labios.

Como una víbora marchita

a la que invocamos.

 

Amar no quiere decir futuro.

Ni siquiera Presente.

Presente contínuo.

 

Amar no quiere decir siempre.

 

LA ÚLTIMA NOVELA DE JUAN MARSÉ

LA ÚLTIMA NOVELA DE JUAN MARSÉ

La última desde la obtención del Premio Cervantes, ese que el autor comenta que no le estimuló, y que además le interrumpió el pasodoble creativo al tener que pensar en el discurso que debía pronunciar frente al Rey.

"Caligrafía de los sueños" ha respondido a mis expectativas metódicamente, frente a mis ojos, en cada una de sus líneas han ido apareciendo las coordenadas Marsé, esa recreación mítica y perfecta de la Barcelona de los 40 que él conoce tan bien, los personajes asfixiados de una posguerra interminable, las calles, los tranvías, los oficios, las tascas.  Una novela que no se parece a muchas otras del autor, pero se asemeja a las esenciales ("Últimas tardes con Teresa", "Encerrados con un solo juguete") de manera que pueden encontrarse como las muñecas rusas, una dentro de otra, superponiéndose.

Dice Juan Marsé que es su novela más autobiográfica y ciertamente uno puede imaginarse a Ringo, el personaje principal, evolucionando en el autor de la generación del 50 y a la inversa.  El chico de la historia es aprendiz de joyero, adoptado, lector empedernido, como el escritor, que pese a pertenecer a la última "generación" literaria estudiada como tal, esa en la que Carlos Barral presumía de haber encontrado en Marsé al escritor proletario, forma parte de un universo autónomo y particular que lo diferencia del resto.

Su literatura no consuela ni halaga, no es sencilla, ni reconforta.  Está plagada de imágenes, de recuerdos imborrables, de momentos vividos para ser contados a través de personajes vulnerables, ásperos, reconstruídos a duras penas.

En "Caligrafía de los sueños" una cosa es lo que sucede y otra lo que nos gustaría que sucediera.  Lo ideal no es práctico, ni tendente a la realidad.  Hay momentos en los que parece que las rutinas están a punto de cambiar, pero algo más fuerte las retiene, algo que se parece a la memoria, a la conciencia, al silencio... a esa vida de barrio protagonizada por la colectividad.

Una novela "obligada" en la trayectoria de quienes buscamos a Juan Marsé.