Blogia

MARTES DE CENIZA

PILARA

PILARA

Estamos de fiestas.

En un Octubre atípico de cielo despejado y temperaturas amables, aunque como no podía ser de otra manera, sopla este cierzo que nos hace ser ventoleros y "aventaos", como diría Jose Antonio Labordeta.

Entre los actos programados para que las fiestas lo sean con mayúsculas, no pueden faltar la Ofrenda de Flores, el Rosario de Cristal y las salidas de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos.  Estos últimos siguen flipando con aquello de que los niños y niñas estén en el colegio mientras ellos danzan por las calles repletas de zanjas, pero esto es lo que hay y con Educación hemos topao...  Sí, es verdad, han tenido dos días de fiesta, pa qué más, mañana y pasado toca apechugar con exámenes incluídos, que una cosa es la afición y otra muy distinta el obligado cumplimiento del deber.

La Asociación de Gaiteros de Aragón ha recuperado las tonadas antiguas que sonaban cuando la Comparsa actuaba.  Entre todos componen un cuadro alegre y rítmico con el que dan ganas de, como en el Flautista de Hammelin, dejarlo todo para seguirlos.

La Comparsa está compuesta por 12 gigantes y 9 cabezudos, tratándose todos de personajes populares conocidos, incluso reales, que vivieron en la ciudad. En las Fiestas del Pilar de 1982 se bautizó al único cabezudo construído en vida de la persona que representa: "La Pilara", en referencia a Pilar Lahuerta, cómica de la legua, nacida en el barrio de Las Tenerías, famosa por sus actuaciones en el no menos famoso Salón Oasis, el primer cabaret zaragozano fundado en la calle Boggiero por Ricardo Moreno Ortiz.

Le colocaron la indumentaria propia de una artista del cabaret, un vestido rojo, una tiara en la cabeza, una pícara sonrisa...  En Aragón, además de la tradición de sacar los cabezudos a la calle, existe la de construirlos, siendo referente destacado Felipe Recacha, en cuya juguetería se fabricaban juguetes de cartón-piedra y baratijas.

Niños y niñas de todas las épocas, con pantalón corto o trenzas postizas en el pelo, de toda clase y condición, se han quedado emobados con la Comparsa, temiéndolos, amándolos o las dos cosas a la vez, pero a nadie nunca han dejado indiferente.

Pilar Lahuerta formó pareja de baile y duetto cómico con un aprendiz de fontanero, "Susepet", con quien tuvo récord de actuaciones ininterrumpidas durante nueve años.  Después los nuevos usos y costumbres arrasaron con algunos géneros como el de Las Variedades, tan propio y tan característico de una época, de un país y de una manera de entender el espectáculo.   Pero ya se sabe, estamos globalizados y mirar atrás es de carcas.

En 1979 en el Restaurante Elíseos se rindió un homenaje a esta pareja de cómicos que con su arte proporcionaron una burbuja más amplia de expresión y libertad para todos.  De eso hace mucho ya... no estaría de más detenernos a comprender la evolución de la especie y de la cultura, y honrarlos con una calle o con un espacio en el que la comedia y el cabaret dejasen de ser un género chico y menospreciado.

Mientras tanto, la Pilara inmortal encorre a los chiquillos por las calles estrechas del Casco Viejo Zaragozano.

 

 

“ENVEJECER”

“ENVEJECER”

 

 

-A Adolfo Aristaráin, Federico Luppi y Mercedes Sampietro por “Lugares Comunes”

 

 

 

Silencio.

Te duermes sobre mi hombro

a las tres de una tarde de invierno.

 

La casa está invadida de fotografías

cruzada por un sol lánguido y ficticio.

 

 

Una manta nos cubre las piernas.

 

Es probable que nadie venga a visitarnos.

 

 

Es posible que no nos quede nadie.

Tú ya lo sabías.

Lo efímero, digo.

Que todo es mentira.

Este viaje hacia ninguna parte.

La absurda manera de sujetarse a un tronco

que arrastrará la corriente.

 

No lo hicimos mejor que nadie,

ni quisimos ser mejores.

Era nuestro turno,

como en el puesto del mercado:

43, 44, 45, 46...

mañana comprarán otros,

con el mismo número que lo hicimos nosotros,

con las mismas ganas de comer lubina a la sal,

calamares en su tinta

o papas con mojo picón...

 

Los turnos pasan,

hay que estar atentos.

Comprender es sinónimo de sabiduría.

 

Silencio.

Vamos a adivinar qué tipo de coche es

el que pasa por la calle.

Cuanto tiempo nos queda.

POESÍA DE SEPTIEMBRE: VICENTE ALEIXANDRE

POESÍA DE SEPTIEMBRE: VICENTE ALEIXANDRE

"Para todos escribo. Para los que no me leen sobre todo
escribo. Uno a uno, y la muchedumbre. Y para los
pechos y para las bocas y para los oídos donde, sin
oírme, está mi palabra."

Este fragmento pertenece a un  largo poema titulado: "Para quién escribo", escrito por Vicente Aleixandre en 1962.  Ha supuesto siempre una referencia segura dentro de mi pequeño mundo literario, enseñándome a elegir la escritura como tabla de salvación frente a la locura, incluso por momentos frente a la cordura.

Vicente Pío Marcelino Aleixandre y Merlo, ahí es nada, nace en Sevilla el 26 de Abril de un año que pondría nombre a toda una generación literaria, 1898.  Ocupó el sillón de la letra O en la Real Academia de la Lengua, y fue Nobel de Literatura en 1977.

Perteneciente a una familia burguesa, su padre fue ingeniero de ferrocarriles y él se licenció en Derecho en 1919.  Pero dos años antes conoce a Dámaso Alonso, lo que supuso su descubrimiento de Juan Ramón Jiménez o Rubén Darío, que lo abocarían inevitablemente a fomentar su gran pasión poética.  Sus primeros poemas fueron publicados en 1926 en la revista Occidente.

Forma parte de aquella generación de académicos-poetas, los del 27, que en ese año rindieron por su cuenta un homenaje a Luis de Góngora en el tricentenario de su nacimiento, tras la negativa expresa de las autoridades académicas a celebrar ningún acto que rememorase al gran poeta del siglo de oro.

En el año 1933, soportando los embites de la enfermedad (tuberculosis nefrítica) que marcaría su aislamiento  y su constante trabajo literario,  y habiéndosele extirpado un riñón escribe "La Destrucción o el Amor", por el que le otorgarían el Premio Nacional de Literatura.

Debido a su enfermedad, a sus ideas izquierdistas y a la guerra civil, que dividió a los poetas de su generación y a un pais entero, Aleixandre es un exiliado dentro de su propia tierra que respira y se encuentra a sí mismo permanentemente a través de sus versos.  "Sombra del Paraíso" (1944) o "Poemas de la consumación"  (1969) son un buen ejemplo de ello.

Miguel Hernández le dedicó: "Viento del Pueblo", así como privilegiados momentos de amistad durante la guerra en Madrid, cuando le regalaba a Don Vicente naranjas de la huerta de Orihuela.

La nostalgia, la tristeza, y después la censura, van cubriendo el alma del poeta, del que se prohibe dar su nombre en los medios de comunicación.  No se sabe si debido a su enfermedad o a que tampoco resultaba demasiado molesto políticamente, más que asediarle se le ninguneó por completo.  Fue hasta el final el gran maestro de las nuevas generaciones poéticas (Celaya, Carmen Conde, Blas de Otero, Hierro, etc).  Su prestigio se impuso hasta tal punto que aprobaron su entrada en la Real Academia de la Lengua con un solo voto en contra.

Carlos Bousoño habla de la "Cosmovisión" de Aleixandre... a mí me ha resultado siempre un poeta especial, alejado de tendencias, corrientes o diágnósticos infalibles sobre su obra.  Creo que lo que le salió del alma supo expresarlo de manera que cualquiera, a cualquier edad,  pudiera sentirlo como propio, apoderándose de uno de sus versos como quien guarda oxígeno para tiempos difíciles.

El gran profesor falleció en Madrid el 13 de Diciembre de 1984.

"Escribo para el enamorado; para el que pasó con su
angustia en los ojos; para el que le oyó; para el que
al pasar no miró; para el que finalmente cayó cuando
preguntó y no le oyeron."

("Para quien Escribo"-Vicente Aleixandre)

 

ESTA TARDE, CON TODOS USTEDES... RICARDO DARÍN

ESTA TARDE, CON TODOS USTEDES... RICARDO DARÍN

Para dejarlo claro desde un principio diré que a mí Ricardo Darín (Buenos Aires, 1957) me gusta más que comer con los dedos. 

Como dirían allí es un actor bárbaro.  Independientemente de lo que me parezca la película que voy a ver esta noche ("EL Secreto de sus ojos", la última que ha estrenado, dirigida por Campanella) tengo suficiente para valorarlo como actor con: "Luna de Avellaneda" (2004) y "Kamchatka"(2001).  En las dos está sublime, logrando que el personaje cobre vida propia y pase a ser cualquier hombre de los que nos cruzamos por la calle. 

En la primera, junto a un Jose Luis López Vázquez magistral, la historia que se nos brinda parte de los paraísos perdidos, de una edad y de un tiempo glorioso en el que todo parecía posible... después los cambios obligados, en la historia, en el barrio, en las prioridades de la gente, hacen que lo mítico acabe resultando decadente. 

Y es ahí cuando el actor, con su media sonrisa irónica de no querer saber lo que sabe, nos demuestra, en uno de sus trucos de magia interpretativa, que los perdedores, al contrario de su estigma, son los grandes vencedores del mundo. 

En "Kamchatka", dirigida por Marcelo Piñeyro, está acompañado por Cecilia Roth y Héctor Alterio, nada menos... además hay niños, la etapa más convulsa y triste de Argentina, su dictadura militar,  hay mucho amor, mucho compromiso, mucha apuesta segura por el destino que correrán los personajes... una película que se ve con el pelo de punta desde el primer instante.  En ella, el trabajo interpretativo de Ricardo Darín consigue que la película traspase la pantalla y se refugie en el alma de quien la siente.

Así que hoy, aunque haya pasado un tiempo considerable desde la última vez que ví una película para adultos en la gran pantalla, como me ocurre con Serrat, podría acudir con los ojos cerrados.  Las garantías van impresas en el nombre.

El gran Ricardo Darín.

"LEÓN DE BIBLIOTECA"/ Michelle Knudsen

"LEÓN DE BIBLIOTECA"/ Michelle Knudsen

Aunque lo fuera no pasaría nada, pero no es un cuento para niños.  "León de Biblioteca" (Ekare-Europa, 2007) es una historia inmensa protagonizada por un león ilustrado  de manera igualmente inmensa.  No terminas de leerlo, sonríes y a la estantería, qué bonito, un cuento más de tantos que olvidaremos haber leído.  Enamora sólo con tocarlo, con pasar las páginas y empezar a leer sobre ese fondo blanco desde el que se recortan los personajes.  En la biblioteca no se permite rugir, ni quebrantar las normas, lo dice la señora Mosquera y su subalterno, pero el León puede acudir todas las tardes a pasar un rato entre cojines, cuentos y niños que se acomodan sobre él, hasta que sucede un hecho que rompe la armonía de la historia, porque no hay disciplina férrea que pueda con los imprevistos, y las normas están para cambiarlas.

Es un cuento para amantes de la literatura, para aquellos que crecieron entre estanterías de libros, y los forraron y repararon porque se deprendían las páginas, es un cuentos para editores, para los que estudiaron y estudian en las bibliotecas, para los que se enamoran en ellas y de ellas, para los que creen que la vida se esculpe de mil maneras, para los que no quieren estar solos, para los que creen que detrás de cada rostro hay una posibilidad de cambio, un mañana mejor.

Con "León de Biblioteca" la mirada se torna generosa y comprendes que la Literatura es una herramienta fundamental  para transformar el mundo.

MATERNAJE

MATERNAJE

                                                                FELIZ CUMPLEAÑOS

Tus ojos, siempre repletos de luz,

son el refugio seguro de mi cobardía.

Ese miedo a ser barrida por el viento,

inevitablemente acontecida,

inquilina de un pasado

que no quiere hacer reformas en la casa

y permite que se hunda,

que la sepulten los techos de la angustia.

 

Tus ojos confían en las hadas

y en que mañana las cosas puedan ser de otra manera.

Son jóvenes, cálidos e inexpertos.

Y me aman.

Porque dibujan carreteras de vaho

en los cristales de cualquier tren

y aún recuerdan las canciones

con las que nos íbamos a la cama.

No suplican.

Mecen.

Nadan seguros de cruzar el océano

dándoles de comer a las ballenas,

rescatando a Pinocho

al mando de un barco de papel.

 

Tus ojos son felices

porque no tienen dueño,

porque no pesan

y nacieron con la seguridad

de ser eternamente amados.

Y ese talismán es la luna en tus labios,

el secreto de la esperanza eterna.

 

Tus ojos

me abocan al presente.

Son azules, o verdes, o grises,

dibujados al viento.

Son claros,

como el agua que ya no me busca

o el tiempo irrecuperable.

 

Están a mi lado

Y yo los admiro

como admiro la vida sin condiciones,

y el equilibrio de los trapecistas.

                       

El reloj de tu vida es el pálpito de mi cordura.

AYER VI A DIOS DOS VECES

AYER VI A DIOS DOS VECES

No sé si porque la fecha de ayer era un tanto mágica, tal vez era mi dia de suerte y yo que no leo los horóscopos no estaba prevenida, o porque tocaba, ayer tocaba que yo pasara por allí y me diera de bruces con Dios en cuerpo y alma, nada de divinidades, Dioses terrenales, de los que nada más verlos te das cuenta de que sobresalen de la media por su genialidad, por su estrella de cinco puntas, delimitada, brillante, perfecta.

Uno en forma de jugador de baloncesto, un chiquito que todavía no ha escapado de la adolescencia y ya se mueve por la vida "como si fuese a abrir las puertas de la aurora" (parafraseando a Blas De Otero).  Ver jugar a Ricky Rubio es creer que siempre quedan posibilidades inmarchitables, sentido en algunas cosas.  Juega, convence y emociona, sin ser metódico, regular ni disciplinado.

Y por la noche se inauguraba la temporada en el Teatro Principal de Zaragoza.  A través de mi buen amigo Fran me llegaron un par de invitaciones para asistir al sarao.  Yo pintaba allí menos que unas huevas de caviar auténtico en la taberna de mi barrio.  El alcalde casi me convence cuando inició su discurso con una cita de Lorca...  Pensaba yo que toda la gente que allí se congregaba podía pagarse tranquilamente el palco que le diera la gana, y que hubiera estado bien que las invitaciones las repartieran en la Escuela de Teatro o en la de música, o a cualquiera que pasase por la calle...  Al teatro no acude gente joven, y eso ni se remedia, ni se quiere remediar.

El caso es que se apagaron las luces, se alzó el telón y Carmelo Gómez y Silvia Abascal comenzaron a contarnos la historia de "Días de Vino y Rosas"...  y entonces me dí cuenta, a los pocos minutos, de lo que suponía ese actor leonés, cosecha del 62, que salió de su pueblo a los dieciocho años para participar tres dias en un curso de teatro y volvió a los tres años.  Su compañera de reparto también sin desperdicio, pero hay una diferencia entre hacer bien el trabajo y hacerlo extraordinariamente bien.   Y Carmelo Gómez me secuestró durante una hora y tres cuartos, tanto que casi me olvido de la película de Blake Edwards, del mismo título, estrenada precisamente el año que nació Carmelo.  Tamzin Townsed es la directora de este monaje teatral brillante e inolvidable.  Dos personajes que se encuentran, se adoran, se mitifican y se autodestruyen, dos vidas que parecen complementarias, dos almas que sólo necesitan vivir, no sobrevivir...  En medio de todo el reconocimiento de que el alcohol es una droga social muy bien valorada.

Qué mas puedo pedir... ver a Dios en los tiempos que corren, dos veces al dia, para una miope... luego tendré la cara de proclamar que los milagros no existen.

ZENOBIA, EL FARO

ZENOBIA, EL FARO

El faro de Juan Ramón Jiménez, la luz de sus crisis depresivas, su carácter huraño y sus hipocondrias.

Le debo a "Platero y Yo" mi afición por la poesía, por esa prosa lírica, incomparable, del señor que no utilizaba la letra g.  Descubrirlo fue empezar a comprender lo que significa, al menos para mí, cierto "control de calidad" en lo que a literatura se refiere.

Pero él nunca pudo compensar a Zenobia (tampoco ella lo esperaba) por tanta dedicación y tanta lucha, sobre todo en favor de una poesía que acabaría siendo Universal.  El 25 de Octubre de 1956 es ella, moribunda y postrada en la cama de una Clínica de Puerto Rico, quien notifica a Juan Ramón la concesión del Nobel de Literatura.  Tres días después, satisfecha por haber acompañado al poeta hasta la cumbre, según cuentan quienes la conocieron, falleció a consecuencia de un cáncer del que ya había sido operada en Boston en el año 1951.

Creo y me atrevo a proclamar, que Zenobia Camprubí Aymar (Malgrat de Mar 1887, Puerto Rico 1956) no estuvo detrás ni a la sombra de nadie.  Porque fue una de las primeras mujeres feministas de este pais, junto a Victoria Kent, porque le llamaban "la americanita" por sus continuos viajes a Estados Unidos, porque escribía cuentos en castellano y en inglés, porque se casó por aquel entonces con veintinueve años y tiempo suficiente para haber conseguido el estrellato literario si hubiera escrito lo suficientemente bien, tal y como cuenta ella en sus propios diarios.  Zenobia apostó jugándoselo todo a una carta, comprendió la dimensión del artista con el que convivía, y ganó.  Luchó emprendiendo pequeños negocios cuando las crisis económicas amenazaban, fue la secretaria, la agente y hasta la "psicóloga" del poeta, que falleció dos años después que ella sumido en la más profunda tristeza.

El conjunto de la obra de Juan Ramón Jiménez no sería hoy lo que es sin la influencia y el trabajo de Zenobia.

Tampoco ella abandonó nunca sus propias creaciones, entre las que destacan la traducción de la obra completa de Rabrindanath Tagore, ensayos críticos sobre la producción de Sorolla, y sus diarios.

Tras haberse conocido en una conferencia que Bartolomé Cossío dio en la Residencia de Estudiantes en el Madrid de 1913, la pareja comienza un periplo que les llevaría a casarse tres años más tarde pese a la disconformidad de la madre de Zenobia, a trabajar codo con codo por la difusión de una obra literaria que a Zenobia le resultaba al principio algo pueril y desprovista de ciertos compromisos, al exilio, a los ingresos de Juan Ramón por su delicada salud mental, a las aulas de las Universidades en las que ambos trabajaron como profesores, a la enfermedad de Zenobia, a Estados Unidos, a Latinoamérica y a Moguer, donde hoy descansan juntas las cenizas de ambos.

Fue una carrera de fondo en la que Zenobia nunca tiró la toalla pese a la dificultad de la aventura.

En Moguer, pueblo natal del poeta, la calle de las flores pasó a llamarse calle Zenobia Camprubí desde el mismo día de su fallecimiento, y se suspendieron los actos de celebración por el Premio Nobel.

No fue pues una mujer desapercibida ni ensombrecida, sino el apoyo fundamental de un creador genial que siempre la necesitó.